
El doctor Jorge Alejandro Villavicencio Álvarez participa en la 66.ª Asamblea Mundial de la Salud, que se realiza en Ginebra, Suiza, del 20 al 28 de mayo, los temas centrales a tratar son Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental.
Esta Asamblea es el órgano decisorio supremo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde se examinarán los sistemas de salud y se discutirá la reforma de la OMS. Actualmente el Doctor Villavicencio es Presidente de la Reunión del Sector Salud de Centroamérica y República Dominicana (RESSCAD).
Las enfermedades no transmisibles (ENT), también conocidas como enfermedades crónicas, no se transmiten de persona a persona. Son de larga duración y por lo general evolucionan lentamente. Los cuatro tipos principales de enfermedades no transmisibles son las enfermedades cardiovasculares (como ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares), el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas (como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el asma) y la diabetes.

La salud mental abarca una amplia gama de actividades directa o indirectamente relacionadas con el componente de bienestar mental incluido en la definición de salud que da la OMS: «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Está relacionada con la promoción del bienestar, la prevención de trastornos mentales y el tratamiento y rehabilitación de las personas afectadas por dichos trastornos.
El Ministro Villavicencio en su discurso dijo “El Gobierno de la República de Guatemala, al cual represento en esta asamblea, después de muchos años de ausencia, evidencia claramente el compromiso que el presidente Otto Pérez Molina, tiene con la salud del pueblo de Guatemala.
Sobre todo poner a discusión en las Américas de una situación preocupante a nivel mundial como es la mal nutrición infantil, para lo cual ha lanzado una política publica de trascendencia mundial, la implementación del programa Hambre Cero y la Ventana de los Mil Días, como un proceso de Estado, que pretende no solo buenas intenciones o declaraciones, si no de acciones concretas con el fin de reducir significativamente este flagelo que atañe a nuestra sociedad.

Establecer las bases de la medicina preventiva, que incluye no solo las enfermedades infecciosas sino también las enfermedades crónica no trasmisibles y la salud mental, dotando de un proceso de cambio, que permita que la asignación de recursos de manera efectiva en la atención primaria. Esto significa retomar lo planteado en estas convenciones, partiendo del Alma Hata, como es la atención primaria renovada en salud y así darle cumplimiento a los Objetivos del Milenio”.